La ganadora de las elecciones catalanas del 21-D, Inés Arrimadas, ha comparecido desde el Parlament para lanzar una retahíla de reproches, el primero a “los señores de Podemos, Catalunya en Comú, por haberse negado en rotundo a pactar una Mesa del Parlament presidida por alguien no independentista; el segundo contra Puigdemont y ERC, por el pacto alcanzado para iniciar la legislatura y pretender una investidura del expresident a distancia; y el tercero contra Artur Mas, por admitir ahora, después de anunciar su dimisión como presidente del PDeCat, que no hay mayoría suficiente para la independencia de Catalunya.

“Quiero recordar que el cumplimiento del reglamento del Parlament no se acuerda en Bélgica comiendo mejillones”, ha lanzado Arrimadas a la hora de comentar el acuerdo entre ERC y Carles Puigdemont para constituir una Mesa del Parlament independentista y estudiar la posible investidura a distancia del presidente cesado. Arrimadas ha dejado clara su oposición a esta posibilidad al alegar que “el señor Puigdemont es como cualquier ciudadano y debe cumplir con el reglamento”.

“No se puede presidir” Catalunya “estando huido de la justicia”, porque el país no se merece “tener un presidente holograma o por Skype”

Sin entrar en los pormenores técnicos del reglamento de la cámara, Arrimadas ha advertido que “no se puede presidir” Catalunya “estando huido de la justicia”, porque el país no se merece “tener un presidente holograma o por Skype”, algo que sólo conseguiría “denigrar la institución del Parlament”. Por el contrario, “nos merecemos que esta institución vuelva a tener legitimidad y respeto”, ha reclamado.

Además, Puigdemont no puede ser presidente, a su entender, si no está en Catalunya, si no responde ante la justicia y estando huido con la carga de los graves acusaciones judiciales sobre sus espaldas. Para la líder de Ciutadans, es necesaria una buena dosis de “normalidad”, un concepto que ha identificado con el poder “presentarse” en la cámara catalana el día del debate de investidura, “defender un proyecto para los catalanes y cumplir las leyes”, no así con “poner de nuevo el Parlament al servicio del independentismo”.

“Nos merecemos que esta institución vuelva a tener legitimidad y respeto”

Por su parte, Ciutadans “seguirá trabajando para devolver el sentido común” y, aunque ha augurado que aún cambiarán muchas cosas hasta el día de la investidura, su formación no aceptará estas circunstancias.

Arrimadas también ha informado que este martes tuvieron conversaciones con los diferentes grupos no independentistas para hablar de la Mesa del Parlament y, en particular, se vieron “con los señores de En Comú Podem” para ver si era posible un acuerdo para constituir una Mesa del Parlament que permitiera al organismo iniciar una nueva etapa de “sensatez” y de “respeto a las normas y a las leyes”, pero “los señores de Podemos han decidido cerrar la puerta”.

A pesar de que “existía una opción numérica difícil pero posible” para lograr este objetivo, la líder de Ciutadans ha lamentado que el partido de Ada Colau haya cerrado la puerta y hayan preferido “que se repita una Mesa del Parlament como la de la legislatura pasada”. Por eso ha afeado que Podemos haya vuelto a cerrar la puerta “a que vuelva la sensatez a Catalunya”.

“Los señores de Podemos, siempre que se les busca están al lado de los partidos independentistas y lo hemos vuelto a ver”

Según Arrimadas, “siempre que se les busca están al lado de los partidos independentistas” y “lo hemos vuelto a ver” porque “había una opción difícil pero posible” para tener el control del órgano director de la cámara catalana, “pero han dado un portazo” y “se han negado a hacer ningún tipo de acuerdo con los partidos constitucionalistas”.

Aunque la dirigente ha dicho desconocer si el partido de Xavier Domènech está pactando con los independentistas, “desde luego”, a su juicio, “les están dejando el camino libre”.

Mas “se va a su casa después de una derrota electoral, reconociendo que no hay mayoría para independencia y a la sombra del caso Palau”

Por último, Arrimadas ha comentado la dimisión de Artur Mas al frente del PDeCat y, también en tono muy crítico le ha reprochado que ahora admita que con el 47,5% de los votos, no hay mayoría social suficiente para la independencia. “Ojalá hubiera dado ese paso al lado y hubiera hecho ese reconocimiento hace unos años”, ha lamentado, “nos habríamos ahorrado muchos disgustos y muchos recortes”.

También le ha afeado que en su día Mas recordara a Ciutadans hace unos años en la cámara que la formación naranja era entonces minoritaria. “Le avisamos que las minorías de hoy pueden llegar a ser mayorías, y esa profecía se ha hecho realidad”, ha alardeado. Arrimadas ha resumido que Mas “se va a su casa después de una derrota electoral, reconociendo que no hay mayoría para independencia y a la sombra del caso Palau”.

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