Trabaja en Bruselas a contrarreloj. Carles Puigdemont (Amer, La Selva, 1962) encabeza Junts per Catalunya (JuntsxCat), una organización creada hace poco más de tres semanas con la que pretende conseguir restablecer el gobierno de la Generalitat existente antes de la aplicación del artículo 155. Recibe a Públic en un hotel de Bruselas, durante las últimas horas de campaña y, entre otras muchas reflexiones, traslada su confianza en que Mariano Rajoy y su equipo digieran el resultado de unas elecciones que, según él, deslegitimarán la intervención del gobierno del PP en la Administración catalana. El president Puigdemont se pregunta si alguien está pidiendo al presidente Rajoy que atienda a la realidad de los 2’3 millones de catalanes que votaron el 1 de octubre. Y responde también al interrogante sobre los destinatarios del mensaje del rey en la “fatídica noche del 3 de octubre”.

¿Cómo está, presidente?

Bien. Dentro de las circunstancias, bien

Este jueves iremos a votar. ¿Cómo le explicaría usted el actual momento político en Catalunya a una persona de Toledo o de Sevilla?

Es un momento en el que está en juego la democracia. No si hay independencia sí o no en Catalunya, sino la propia democracia. Le preguntaría si le gusta vivir en un país en el que se prohíba lucir este lazo amarillo [lo muestra], hablar libremente en los medios de comunicación o colgar pancartas que digan “democracia”; eso es todo lo que está perseguido en este momento en Catalunya. Y si le gusta que se liquide a un Parlamento elegido democráticamente.

Ver todo esto desde Bruselas debe de ser duro personalmente. ¿Cómo se encuentra en ese aspecto?

Personalmente, la dureza es evidente y no la recomiendo ni la quiero para nadie, pero políticamente estamos muy fuertes porque nuestra posición es muy sólida. Las expectativas son muy buenas y, además, el rechazo exterior a una actitud incomprensible del Estado español aquí se ve muy claro.

“No tenemos recursos económicos y otros tienen muchos recursos económicos que algún día tendrán que explicar…”

Dice usted que estas elecciones no son limpias…

No, no lo son, y no porque tenga miedo de haya fraude, sino porque el fraude ya se ha producido: porque no las ha convocado quien debería; porque las condiciones en las que debemos operar no son las justas ni son iguales para todos; porque hay candidatos que tenemos que estar fuera o en la cárcel para poder pedir el voto; porque hay candidatos que piden el voto -como Jordi Sànchez- y que, por el solo hecho de pedirlo, han sido vejados y sancionados; porque no tenemos recursos económicos y otros tienen muchos recursos económicos -que algún día tendrán que explicar…-, y porque hay un Estado español que ha decidido participar en las elecciones. En este sentido, los resultados van a quedar afectados por estas circunstancias.

Usted da por hecho que va a volver a Catalunya en los próximos días. ¿Lo hará en cualquier caso?

Volveré si el Estado español se compromete a aceptar el resultado de las elecciones convocadas por él mismo con sus reglas de juego, que creo que es lo que debe pasar. Sería el colmo que el Estado español, que ha convocado las elecciones y ha puesto las reglas del juego, luego no acepte el resultado si éste resulta ser que los catalanes apuestan por que continúe el Gobierno cesado ilícitamente e ilegalmente.

“Los catalanes no van a blanquear ni a legalizar con su voto lo que pretende el Gobierno español, que es la decapitación del de Catalunya”

Y si Junts per Catalunya no gana, ¿volverá y pedirá la investidura?

Vamos a ver cuál es la decisión de los catalanes. No tengo ninguna duda de que los catalanes no van a blanquear ni a legalizar con su voto lo que pretende el Gobierno español, que es la decapitación del Gobierno de Catalunya. Estoy convencido de que los catalanes no van a decapitar la Presidencia de la Generalitat ni a su Gobierno y de que vamos a poder entrar todos juntos -presidente, vicepresidente, consellers y conselleres- al Palau de la Generalitat

Algunos dirigentes de ERC, de JuntsxCat y usted mismo han hablado en alguna ocasión de referéndum, otra vez. ¿Ustedes se plantean de nuevo la posibilidad de negociar un referéndum?

Esta puerta debe estar siempre abierta. Nosotros ya lo hemos propuesto y ya celebramos un referéndum, que es válido para nosotros. Jamás cerraremos la puerta a lo que es la vía prioritaria, que es un acuerdo, aunque para que haya acuerdo debe haber otra parte sentada en la mesa, cosa que no ocurre, y esto a nosotros no nos debe paralizar. Con todo, si el resultado del 21-D muestra la persistencia de la voluntad de los catalanes -y creo, honestamente, que es lo que va a pasar y la ‘receta Rajoy’ no funcionará-, se puede y se debe exigir al Gobierno español un cambio de rumbo. Y éste debe pasar inevitablemente por diálogo y negociación política.

[Habrá ampliación]

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