Albert Rivera se ha dado de baja de la UGT. El líder de Ciudadanos estaba afiliado al sindicato desde el año 2002. Por aquella época, trabajaba en La Caixa y aún no había entrado en política. En 2006, pasó a ser diputado en el Parlament, pero siguió pagando la cuota sindical. Pero ahora ha decidido abandonarlo.

Esa decisión, que ha comunicado por carta a la dirección del sindicato, llega después de que la UGT, junto a CCOO, el otro gran sindicato de clase, se uniesen el domingo pasado a la manifestación organizada por entidades soberanistas para reclamar la libertad de los políticos que permanecen en prisión provisional por el procés.

“Desde que comenzara a trabajar en los servicios jurídicos de La Caixa me afilié a UGT porque entendí que era un sindicato que podía representarme y defender mis derechos como trabajador”, relata Rivera en la carta que envió a sindicato el pasado 12 de abril. “A pesar de dejar mi trabajo en dicha entidad financiera, no me di de baja porque creo que los sindicatos deben tener un papel de representatividad relevante en nuestra sociedad”, añade.

“Lamentablemente en los último años he ido observando como su organización se ha ido politizando, desviándose de las funciones que le atribuye nuestra Constitución. Hasta el punto que este sindicato ha decidido apoyar a los imputados por delitos tan graves como rebelión, sedición y malversación de fondos públicos en el intento de golpe separatista del pasado otoño en Cataluña”, continúa la misiva.

Y concluye: “Como estoy en desacuerdo con el cuestionamiento que hace su organización de nuestro sistema judicial y el apoyo a aquellos que pretenden quebrar nuestros valores constitucionales, les solicito la baja como afiliado de su entidad”.

Deja un comentario