Acuerdo “histórico”, “potente”, “buena noticia”. Así ha sido recibido por los sindicatos mayoritarios el acuerdo con el Gobierno y la patronal para elevar el salario mínimo interprofesional hasta los 850 euros en el año 2020. Por el momento, el próximo año subirá un 4%, como anunció el lunes el presidente  Mariano Rajoy, pero en los próximos dos años se elevará hasta una cantidad que se aproxima a la demandada por las organizaciones de trabajadores: el 60% del salario medio, la recomendación de la Carta Social Europea. 

La senda para llegar a esos 850 euros en catorce pagas no ha sido definida, pero UGT y CCOO toman la palabra a la ministra de Empleo y hablarán también con los partidos políticos para asegurar que, pase lo que pase en la panorama político nacional, el SMI alcance como mínimo esa cantidad. 

El acuerdo,uno de los primeros en materia social con el Gobierno del PP, se ha cerrado esta tarde, en la reunión mantenida por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, con los secretarios generales de los sindicatos CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y con los presidentes de CEOE y CEPYME, Joan Rosell y Antonio Garamendi, para abordar la subida del salario mínimo. 

La intención del Gobierno es que la revisión del salario mínimo, anual según establece el Estatuto de los Trabajadores, se apruebe mediante real decreto en el último Consejo de Ministros antes de que acabe el año, para que entre en vigor el 1 de enero.

La memoria del proyecto de Real Decreto establece el SMI para 2018 en 24,53 euros al día, 735,9 euros al mes en catorce pagas y 10.302 euros al año. Para los trabajadores eventuales y temporeros se fija en 34,85 euros al día y para empleados de hogar en 5,76 euros la hora.

Esta subida supone la mitad de la realizada el año pasado por el Gobierno, que  acordó con el PSOE un ascenso del 8% del salario mínimo interprofesional, al margen de los sindicatos.

UGT y CCOO venían a esta cita con la intención de acordar un plazo concreto para alcanzar un salario mínimo que alcance el 60% del salario medio del país, un objetivo que han dado por conseguido. Aunque no se conoce aún el salario medio en 2020, con los datos actuales, el compromiso de 850 euros se aproxima bastante a este porcentaje, por lo que Unai Sordo y Pepe Álvarez han insistido en que el pacto se trata de una “buena noticia” y que están “satisfechos”. 

De los 22 de los 28 Estados miembros de la UE que tienen un salario mínimo nacional (Dinamarca, Italia, Chipre, Austria, Finlandia y Suecia fueron las excepciones), España figura en el grupo intermedio, según los datos de Eurostat con datos de enero de este año.

En el primer grupo, el país con mayor SMI es Luxemburgo con 1.998 euros (en doce pagas, la referencia de Eurostat para todos los países) y el que menos Reino Unido con 1.396 euros. España encabeza el grupo intermedio, con 825 euros, que cierra Portugal con 649 euros. En el último grupo: Estonia abre con 470 euros y cierra Bulgaria con 235 euros.

A quién afecta la subida del SMI

Según los cálculos del Ejecutivo, que incluye la memoria del proyecto de Real Decreto, el incremento del salario mínimo afectará a 533.978 trabajadores, el 3,5% de los afiliados al régimen general de la Seguridad Social. En la subida aprobada del 8% para 2017, el Ministerio de Empleo cifraba en 223.984 los trabajadores que se beneficiarían.

La memoria del Gobierno, a la que tuvo acceso la agencia EFE, destaca entre los colectivos que más se beneficiarán de este incremento las mujeres y los inmigrantes, entre otros grupos. El hecho de que afecte a los salarios más bajos, en mayor medida cobrados por mujeres, supone un impacto positivo desde la perspectiva de género, dice la memoria del Ejecutivo.

También señala algunos perfiles que reciben más el salario mínimo: el documento recoge que un joven de 20 años tiene una probabilidad de cobrar el SMI diez veces mayor que una persona entre 50 y 59 años, los no cualificados tienen cuatro veces más, y los empleados temporales se ven tres veces más afectados.

Canarias es la región del Estado en la que más personas cobran esta remuneración y, por sectores, se concentra especialmente en el comercio y la hostelería.

La memoria recoge también que la mayoría de los trabajadores que cobran el SMI en España no están cubiertos por convenio y está empleado en empresas de menos de 50 trabajadores no exportadoras.

Pese a las críticas de cierto sector de la patronal, el incremento del SMI en 2017, muy superior al de años anteriores, ha sido compatible con la creación de empleo.

El Gobierno calcula que el incremento del SMI tendrá un impacto positivo sobre los ingresos por cotizaciones de la Seguridad Social de 33,22 millones, aunque también supondrá un aumento en más de un millón de euros en el presupuesto del Fondo de Garantía Salarial y de 12,6 millones el del servicio público de empleo (SEPE).

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