Sol, paisajes de montaña espectaculares y, por supuesto, viñedos. Mendoza es un destino de parada obligada si visitas Argentina. Ubicada en el centro del país, además de la cordillera frontal de Los Andes, la visita te permitirá disfrutar del turismo de aventura y el enológico. La región es la zona vitivinícola más importante del país, una industria que se remonta a los inmigrantes italianos y españoles, y de ahí precisamente el origen del nombre de muchas de las bodegas tradicionales.

Si te animas, solo un aviso: las mejores épocas del año para visitar Mendoza son otoño, por el colorido de las hojas de la vegetación, y primavera, por la fiesta de la vendimia. Otra opción es ir en Semana Santa, cuando se suelen organizar conciertos de música clásica en las bodegas.

Durante este fin de semana haremos una ruta por algunas de las bodegas más prestigiosas de la región, probaremos el exquisito asado argentino y el amargo mate, daremos un rodeo por las calles principales de la ciudad y recorreremos parte de Los Andes a caballo. ¿Estás preparado? ¡Nos vamos!

Mendoza es la cuna del vino por excelencia en Argentina, así que no puedes irte de la ciudad sin hacer una ruta por sus bodegas. Se puede hacer contratando un tour o bien por libre. Si te decantas por la primera opción, recomendamos el Trout Wint Tour. Es más caro que otros operadores, pero merece la pena. Si prefieres la última opción, se desaconseja el uso del transporte público porque se perdería demasiado tiempo, así que te sugerimos que alquiles un vehículo o contrates un coche con chófer, servicio cuyo precio oscila entre los 120 y los 160 euros. Vayas como vayas, necesitarás reservar con antelación.

Hay cuatro zonas de viñedos: Luján de Cuyo, Maipú, el Este (Rivadavia y San Martín) y el Valle de Uco. Esta última es en la que se ha dado el crecimiento de las nuevas industrias vinícolas y en ella tiene su bodega la catalana Freixenet, con Finca Ferrer. En todo caso, y como el vino es casi de lo primero en la ciudad, nuestro viaje empezará entre viñedos.

Un viñedo cerca de Mendoza, con los Andes de fondo Un viñedo cerca de Mendoza, con los Andes de fondo (pawopa3336 / Getty Images/iStockphoto)

9.30 – Bodega Cruzat

Nuestra ruta enológica arranca en esta pequeña bodega. Algunos dicen que su enólogo, Pedro Rosell, es quien más sabe de vinos espumosos. La encontrarás en Luján de Cuyo, de camino al valle de Uco. La visita guiada incluye un recorrido por el viñedo, el área de producción, los tanques y la cava subterránea. El sello final será una degustación acompañada del imponente paisaje de la Cordillera de los Andes. ¡Que lo disfrutes!

11.30 – Bodega Salentein y Galeria Kilka

La siguiente parada es mucho más que una bodega. Con una gran producción, la bodega Salentein destaca además de por sus buenos vinos por su bonita arquitectura y la galería de arte que albergan sus paredes, en la que exponen reconocidos artistas locales e internacionales. Además, cuenta con un restaurante/cafetería y una capilla digna de visitar. Puede que cuando degustes sus caldos te sientas como un miembro de la realeza, y es que su vino fue el escogido para el enlace los actuales reyes de Holanda, Máxima y Guillermo. El precio de la degustación grupal y privada va desde los 10 euros hasta los 80.

13.30 – Visita y almuerzo en la Bodega Andeluna

Andeluna es una bodega grande, moderna, con buenos vinos y… buena comida. Ofrece un menú de seis pasos, cuyo precio oscila entre los 45 y los 55 euros en función de la temporada. En comparación con el resto de bodegas no es un precio elevado, puesto que el coste medio de todas las que ofrecen almuerzo ronda los 50 euros. Además, sus instalaciones tienen una galería ideal para hacer una pausa en uno de sus sofás y tomar un café para reponer fuerzas de cara a la tarde. ¡Buen provecho!

16.30 – Bodega la Azul

A poco menos de dos kilómetros encontrarás la Bodega la Azul. Se trata de una bodega moderna y de grandes dimensiones, con un edificio brutalista como principal protagonista. El trato es personal muy cuidado. Tanto, que la mayoría de las rutas están guiadas por el enólogo de la casa.

Mendoza es la cuna del vino en Argentina Mendoza es la cuna del vino en Argentina (Edsel Querini / Getty Images/iStockphoto)

19.30 – Un paseo por las calles de Mendoza

Una vez finalizada nuestra ruta enológica, volvamos a la civilización para dar un paseo por las calles de Mendoza. El punto de partida será la Avenida San Martín, una de las más largas de la ciudad. El bus turístico es una buena opción para venir hasta aquí, pero solo funcionan hasta las 18.00 horas, así que si no has alquilado un vehículo deberás coger un taxi. Pero eso será más tarde. Por ahora vamos a visitar la calle peatonal con más encanto de la ciudad, el Paseo Sarmiento. Es una de las calles que cruza con la avenida y te será fácil encontrarla si buscas la Plaza Independencia. Abarca solo tres manzanas, pero es la calle peatonal más concurrida de Mendoza. El lugar está repleto de comercios, restaurantes y cafés donde tomar un respiro.

Cuando quieras reemprender la marcha, toma un taxi o tu vehículo y dirígete al parque General San Martín por la calle Emilio Civit. Es el más antiguo de Mendoza (fue erigido en 1896) y su extensión es muy grande: recorrerlo conlleva andar 17 kilómetros. Está considerado como el pulmón verde de Mendoza y es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad por su carácter histórico. Las zonas que no puedes perderte son las del Rosedal, el lago y las fuentes del lago. Si vas con vehículo privado, puedes entrar en el recinto y dar el paseo por el parque en él.

21.30 – ¿Cenamos?

A unos 20 minutos del parque encontraras el Restaurant 1884 de Francis Mallman, un clásico de la oferta gastronómica de Mendoza. Está ubicado en la antigua bodega Escorihuela Gascón, enclavada actualmente en el centro de la metrópolis. Para aquellos que vayan algo perdidos en el mundo gastronómico, el chef es un Martín Berasategui a la argentina. Por supuesto, uno de los mejores bocados que encontrarás en el restaurante son sus asados, un plato muy típico de la región. ‘¡Bon appetit!’

23.30 – ¡A bailar!

Si todavía te quedan energías, tómate la última copa en la calle Arístides Villanueva, imperdible en la vida nocturna en la ciudad. Allí encontrarás numerosos bares y discotecas en los que mezclarte entre la gente local. Quién sabe, quizás alguien te enseñe a bailar tango…

7.30 – ¡Buenos días!

Hoy arrancamos la jornada aún más aventureros. Esperemos que el tiempo acompañe porque el plan es hacer una cabalgata –o lo que es lo mismo, una ruta a caballo– en la zona de la reserva Cordón del Plata, que corresponde a la zona central de Los Andes. Encontrar un operador turístico que organice una de estas rutas no es difícil, pero te recomendamos la empresa “Cabalgatas Quebrada del Cóndor” por su buen servicio. Ofrecen varias rutas. Nosotros nos decantamos por la cabalgata al mirador. Tiene una duración de cuatro horas y su precio ronda los 120 euros. En él están incluidos el traslado, el guía y un buen almuerzo. Ellos mismos te dirán cuál es la indumentaria recomendada. Si prefieres hacer la ruta en versión trekking, también puedes.

El madrugón se debe a que la recogida en el hotel es a las 8.30 horas, pero durante el trayecto suelen ofrecer el típico mate o café. A las once se inicia el ascenso a caballo, hasta la una, cuando se hará un parón de una hora para degustar un almuerzo típico argentino en el que no faltarán el asado criollo, las empanadas, el mate y un buen vino. El descenso se hace sobre las 14.00 horas, y a las 18.30 se vuelve al hotel. Quizás no seas muy aventurero, pero la experiencia lo merece: las vistas son espectaculares.

Una de las cabalgatas en Los Andes, junto a Mendoza Una de las cabalgatas en Los Andes, junto a Mendoza (Quebrada del Cóndor)

19.30 – Un último bocado en Mendoza

No caigas rendido en la cama porque antes de despedirnos de Mendoza, tenemos una última propuesta: una clase de cocina y cena en Finca Adalgisa. Se trata de un hotel boutique en Chacras de Coria, Luján. Rodeado de viñedos, encontrarás un excelente servicio muy personal en un entorno con mucho encanto. El objetivo es cocinar y, después, cenar lo que se ha elaborado durante la clase. La duración de la actividad es de dos a tres horas y su coste ronda los 100 euros. El precio es algo elevado, pero quienes han ido aseguran que merece la pena.

Si prefieres otra opción más económica, ve al centro de Chacras de Coria. Ubicado a 15 km de Mendoza, el pueblo tiene mucho encanto. Con casas típicas de la zona, está cerca de las bodegas y cuenta con buenos bares, negocios y restaurantes. Además, es un buen destino para ir en domingo, puesto que la ciudad parece adormecerse cuando llega el último día de la semana.

En esta ruta de 36 horas nos ha guiado Nacha Llano, una mendocina residente en Barcelona que ha confeccionado esta completísima ruta para que los visitantes de Mendoza degusten el buen vino de la región, prueben un bocado de la exquisita gastronomía argentina y disfruten de sus idílicos paisajes. ¡Gracias!

Ningún establecimiento mencionado en este artículo ha hecho aportación económica alguna para aparecer en la ruta, por lo que nuestras sugerencias proceden única y exclusivamente de la buena voluntad de nuestros guías para que los lectores disfruten al máximo de su viaje.

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